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Artículos de Salud

Crecimiento en los niños: ¿cómo ayudar a que suceda de manera sana y natural?

07  Agosto  2018

Dr. Carlos Fernando Crespo de Vega.  Especialista en Pediatría.

Dicen que crecemos mientras dormimos, pero ¿es cierto? La respuesta corta es que, en efecto, hay algo de verdadero en esta afirmación. La razón por la cual esto ocurre es que, al dormir, la secreción de la hormona de crecimiento aumenta. Esta hormona es la principal reguladora del mecanismo de crecer. El proceso de crecimiento no es crítico para la vida: se puede tener una vida sana, aún y cuando no seamos muy altos, siempre y cuando nuestros órganos estén funcionando correctamente y la falta de crecimiento no esté asociada a algún síndrome o condición que comprometa la vida.

¿Nuestros genes determinan la estatura que alcanzamos?

Si bien la altura de nuestros padres nos da una idea de la estatura que alcanzaremos al convertirnos en adultos, existen otros factores que inciden en el desarrollo: el tipo de alimentación, la calidad de sueño, el bienestar -o carencia de él- emocional, la actividad física que se realice, por mencionar algunos.

El crecimiento no se da de manera regular: existen etapas en la vida donde crecemos mucho más rápido que en otras. Esto ocurre también en el interior del cuerpo: cerebro, órganos, músculos, crecen de manera continua durante la infancia y adolescencia, a ritmos diferentes. En cuanto a estatura, un bebé crece muchísimo los primeros años de vida, y esta velocidad disminuye, hasta el momento de la pubertad, cuando vuelve a acelerarse el crecimiento, para ir disminuyendo nuevamente hasta cerca de los 20 años, edad aproximada en la que dejamos de crecer.

¿Hay que hacer mucho ejercicio y comer bien, para crecer?

Nuevamente la respuesta es sí y no. Sí, hacer ejercicio con moderación en la infancia estimula a la hormona de crecimiento, pero un exceso de ejercicio (como prácticas de alto rendimiento durante la infancia) puede inhibir este proceso, ya que, al tener un gasto de energía muy elevado, lo que queda de ésta se concentra en funciones más importantes para la vida que alcanzar mayor estatura.

En cuanto a la alimentación, actualmente existe mucha información acerca de los efectos negativos de una dieta pobre en nutrientes en las personas. En los niños, esto impacta en el crecimiento. No se trata de comer mucho, sino de consumir alimentos que aporten suficientes nutrientes.

¿Se puede saber, por medio de radiografías, cuánto crecerá un niño?

Lo que puede identificarse es si la edad ósea del menor coincide con su estatura. Si un niño es bajito, y su edad ósea es menor a su edad biológica, posiblemente el niño sólo está tardando en crecer. Pero si la edad ósea coincide con la biológica, y el niño ya se considera bajito, posiblemente sí exista un problema de crecimiento. De cualquier manera, la hormona de crecimiento no es una solución mágica para hacer que el niño "se estire". Todo este proceso de investigación acerca del crecimiento de un niño debe hacerse de la mano de un especialista.

Finalmente, además de los factores genéticos y los ambientales, que pueden estar en manos de los padres para estimular el crecimiento del niño, está un factor importante para que un niño se desarrolle de la mejor manera posible: el aspecto emocional. Un niño tranquilo, equilibrado, podrá desarrollarse mejor, en todos los sentidos, que un niño que vive en un entorno difícil. Cuidemos a nuestros niños para ayudarles a crecer sanos y felices.

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Pediatría
Teléfono: 8348.1446

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