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Artículos de Salud

¿Lactancia materna y trabajo? ¡Sí se puede!

14  Mayo  2019

Dra. Sara Elisa Ortega Alonzo.  Especialista en Pediatría.

La lactancia materna exclusiva es uno de los mejores regalos que podemos darle a nuestros hijos desde que nacen. La riqueza nutrimental e inmunológica de la leche materna no se puede sustituir, sin embargo, muchas mujeres deben regresar a trabajar cuando sus bebés aún son muy pequeños y la mejor recomendación para su salud es seguir alimentándose al seno materno.

Si bien requiere un esfuerzo extra, es posible conservar una lactancia materna exclusiva aún y cuando trabajes tiempo completo e incluso si tuvieras que ausentarte un par de días de casa. ¿Cómo lograrlo? ¡Sigue leyendo!

¡Tú puedes lograrlo!

En primer lugar, mantén una actitud positiva y asesórate de manera adecuada, eso te ayudará a tener éxito en seguir amamantando a tu bebé. Son muy pocos los casos en donde no es posible combinar la lactancia y el trabajo, pero si después de todas, o la gran mayoría, de tus jornadas laborales regresas a pasar la noche con tu bebé, puedes seguir con la lactancia. Durante la noche tenemos en mayor cantidad una hormona que se encarga de la producción de leche, la prolactina. Es importante mantener la lactancia durante la noche para seguir produciendo leche, incluso luego de pasar varias horas distanciados.

Pero no te limites a dar el pecho durante la noche. A lo largo del día tu bebé puede seguir recibiendo leche materna, gracias a diversas técnicas que puedes poner en marcha para extraer, almacenar tu leche y ofrecerla a tu bebé. Algunas cosas que debes tomar en cuenta para este plan son:

  • ¿Trabajas cerca o lejos de donde cuidarán a tu bebé?
  • ¿Vas a trabajar tiempo completo o medio tiempo?
  • ¿Tu lugar de trabajo cuenta con lactarios, esto es, espacios designados especialmente para mamás que están amamantando a sus bebés, con la privacidad que requieres en este momento?
  • ¿Prefieres salir a amamantar a tu bebé o que te lo lleven al lugar donde trabajas?

Recuerda que la legislación laboral en nuestro país establece dos períodos de descanso de media hora, cada uno, por un máximo de seis meses, para que puedas amamantar a tu bebé. Puedes utilizar un extractor en casa, e incluso en tu lugar de trabajo. Esto, además de ayudarte a mantener la producción estable, será de utilidad para prevenir congestión de las mamas e inflamación (mastitis).

Si te extraes la leche en casa, recuerda mantenerla refrigerada, y explicar bien a la persona que cuidará de tu bebé sobre cómo calentarla (NO se debe utilizar microondas, sino calentarse a baño María). Los microondas hacen que tu leche pierda propiedades importantes y que sea menos nutritiva. Almacénala en cantidades de 2 a 4 onzas para evitar que se desperdicie. La forma ideal para que tu bebé se alimente es con un vasito o cuchara, para evitar biberones en todo lo posible, pues los biberones modifican el agarre del bebé a tu pecho. Si llevas a tu bebé a guardería, recuerda transportar la leche en una hielera pequeña, en biberones perfectamente identificados con tu nombre y fecha de extracción. Busca un lugar limpio y tranquilo para los momentos que destinarás a sacarte la leche.

¿Qué necesitarás llevar a tu lugar de trabajo si vas a extraer tu leche ahí?

Te recomendamos armar un kit con:

  • Una hielera pequeña
  • Bloques fríos para conservarla fresca durante traslados, si no cuentas con un refrigerador
  • Frascos, biberones o contenedores con tapa, ojo, que sean de vidrio.
  • Un sacaleches preferentemente automático/eléctrico o de pilas

Evita utilizar contenedores de plástico, policarbonato o recipientes con el número 7 de reciclaje, pueden tener un químico llamado bisfenol A, el cual es tóxico para tu bebé. No es necesario lavar los pezones antes de extraer la leche, pero no olvides lavarte las manos.

Aunque lo ideal es que se consuma de un día para otro, la leche puede congelarse para situaciones extraordinarias (si decides salir un día por la noche de manera inesperada, o si de pronto el bebé desea una toma extra de las que ya tenías planeadas y aún no regresas).

La duración de la leche materna recién extraída es muy variable, pero la regla de los 4 te ayudará a recordarlo fácilmente: a temperatura ambiente dura 4 horas y en el refrigerador (4ºC) dura 4 días. Si tienes suficiente producción de leche, puedes guardar en el congelador y tu bebé seguirá recibiendo leche materna aunque dejes de lactar: a -18ºC es viable por 9 meses y a una temperatura de -20ºC ¡hasta 12 meses! Solo recuerda que debes aprovecharla en las siguientes 24 horas, una vez que se descongele.

La disciplina y entusiasmo que pongas en conservar la lactancia materna exclusiva se verá reflejado en un bebé sano, que tendrá un desarrollo neuromotor notable y recibirá todos los nutrientes y protección que tu leche le brinda. Como nota final, recuerda que un sacaleches nunca refleja la verdadera producción que tiene una mamá, ya que la succión directa del bebé es mucho más efectiva para extraerla que la del aparato o tu mano. Cuando regreses a casa luego del trabajo, coloca a tu bebé directo al pecho para seguir estimulando la producción. Ten confianza en que tu cuerpo va a producir toda la leche que requiere tu bebé y ¡disfruta cada momento de tu vida como mamá! 

Contacto
Teléfono: (81) 8346.7865

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